[ACTUALIDAD]
Premio Francisco Umbral Libro del Año 2020. La Real Casa de Correos acogía este miércoles, 7 de julio, la entrega del X Premio Francisco Umbral de novela, convocado por la Fundación Francisco Umbral de Majadahonda, que este año ha recaído en la escritora Elena Medel por su novela ‘Las Maravillas’, editada por Anagrama. ...
[RECIENTES]
Elena Medel ha presentado este jueves durante la 54 Feria del Libro de Valladolid su novela Las maravillas, ganadora del ...
Un acto en el que estuvieron presentes, entre otros, María José Gálvez, directora general del Libro y Fomento de la ...
El cantaor Juan Pinilla ha presentado en Madrid su nuevo álbum “Humana raíz” con gran éxito. Ganador de la lámpara ...
EL ARTÍCULO [del día] 13-11-1990, EL MUNDO
Todo moda
PARECE que la moda española se va a pique. Incluso Piña dicen que renuncia. Salvo la elegancia de Piña y la trepidación imaginativa de Agatha Ruiz de la Prada, la nueva moda española ha sido un invento con más periodistas que clientes. Hoy es fácil enmogollonar fotógrafos, comadres y televisiones en torno de cualquier cosa o de ninguna cosa, de la nada. Pero hasta la nada necesita clientes para existir. Y más la moda. La «Moda en España» ha sido una formidable y espantosa máquina para poner España de moda. En general, nuestro ministro de Cultura, está haciendo de Malraux para el De Gaulle socialista que olvidó, coño, la letra de «La Internacional». La España felipista tiene que tener una moda propia, un cine, una literatura, un arte, una filosofía y hasta una manera de hacer el amor, como la tuvieron todas las culturas: no se lo hacían igual los egipcios que los samurais, no se trajelaban igual a una señorita los griegos que los mílites aqueos. Nosotros somos unos aqueos con condón. La cultura socialista es una cosa que quedará por un pictograma, el puño y la rosa (ahora en la 32/Cosa, han quitado el puño) y por un slogan, «póntelo, pónselo». Estoy con la Iglesia en que el preservativo es nefando. Es como hacérselo con una momia. Para ti y para la chica. Pero a lo que te iba. El cine, un suponer, es en realidad un solo señor, Almodóvar. Ahora todo se le atribuye absolutamente al Poder, como a los reyes absolutistas: la transición y Almodóvar. Pero la transición la hizo Suárez y Almodóvar se hizo solo, en la cocina de su casa, por las noches, leyendo el viejo «Fotogramas» y el viejo «Primer Plano» de la Prensa de Movimiento. La cultura/PSOE, pues, en una mitad es asimilada y en la otra mitad es todo moda. Y está en la naturaleza de la moda el pasarse de moda. Bajo premios oficiales, paraoficiales, subvencionados o favorecidos, ve uno que surge cada poco el filósofo del mes, el poeta del mes, incluso el novelista del mes, imprescindible, incomparable, único y renovador. Los del 98 eran cinco y los del 27 diez. ¿Cómo es posible que surja cada trimestre y en cada premio la poetisa visceral, el filósofo post/Cioran, el genio albaceteño del pensameinto débil? En cada generación se da un talento y ya es demasiado. Unamuno en el 98 y Juan Ramón Jiménez en el Modernismo. Lorca y Alberti en el 27. Lo demás no es sino la natural eyaculación de la cultura ambiente y el gentío de los enterados. Eso sí, enteradillos hay muchos. Observamos una como inflación político/editorial, nociva a la larga, que auspicia un nombre «imprescindible» cada nueve semanas y media. Hacia la página 15, resulta ya prescindible, y no sólo por el muermo, sino porque ya ha salido otro. Pero Semprún fue nombrado para fabricarle su cultura al PSOE, su nouvelle vague y su escuela de la mirada. Y Semprún lo hace bien, pero no dispone de materia prima suficiente para «tanta invención como trujeron». Tiene que arreglarse con los poetas que desecha Carmen Romero, o sea poetas que se les han corrido los puntos, como a un leotardo. Y también algo de Anita Mecano. En pintura han promocionado chicos aplicados que plagian muy bien del natural toda la pintura del siglo, creando una alegre confusión de tendencias que hace imposible saber por dónde va la cosa en este fin de siglo. Pero al cóctel de las vernissages va siempre algún ministro y se llena otro hueco, mira. Los intelectuales muñidos en serie, como la fanta, no pregnan jamás esta sociedad, pero alternan mucho entre ellos y se codean. Cualquier poder con volumen y perdurabilidad, como el PSOE, necesita crearse una cultura, pero ni la cultura ni las revoluciones ni los sindicatos se hacen desde arriba. Todo moda y todo se irá a la mierda, como hoy la moda. Pero mientras vamos pasando el invierno, que si no se hacen muy largos.


Powered by Comunicación Singular S.L.